domingo, 7 de marzo de 2010

Carta a mi hermano del corazón: Luciano... querible, inteligente, arrogante, caprichoso. Luchador de sus ideales, amable, hostil y decidido.
Amigo del alma, primer hermano de elección, tantos momentos vividos, tantas victorias... tantas derrotas, tantos sueños y pesadillas. Vivimos juntos una amistad increíble, pasamos por tantas cosas... pero a veces ( o casi siempre ) la vida es tan injusta que te separó de quienes mas te queremos. Confieso que para mi es muy difícil pensar que si te voy a buscar, no vas a volver a salir.
Pero hay un lugar del que nunca te fuiste , de mi corazón y como siempre te digo hermano, "vas a tener que esperarme, volveremos a vernos... pero no ahora".

CON AMOR Y RESPETO
BRUNO

No lo harás en vano

Ah no lo harás en vano

se te helarán los dedos
y el corazón y los olores

se te helará la noche
y la arrogancia y las rodillas

se te helará la sangre
y los crepúsculos y el humo

se te helará el bostezo
y el ademán y la lujuria

se te helará el ritual
y las caricias y los signos

se te helará la luna
y el arbolito y la garganta

se te helarán los labios
y los disfrutes y la vida

todo está listo
no lo harás en vano.

M.B
Hombre que mira más allá de sus narices

Hoy me despierto tosco y solitario
no tengo a nadie para dar mis quejas
nadie a quien echar mis culpas de quietud

sé que hoy me van a cerrar todas las puertas
y que no llegará cierta carta que espero
que habrá malas noticias en los diarios
que la que quiero no pensará en mí

y lo que es mucho peor
el mundo será un oscuro
paquete de angustias
que muchos otros aquí o en cualquier parte
se sentirán también toscos y solos
que el cielo se derrumbará
como un techo podrido
y hasta mi sombra
se burlará de mis confianzas

menos mal
que me conozco

menos mal que mañana
o a más tardar pasado
sé que despertaré alegre y solidario
con mi culpita bien lavada y planchada
y no solo se me abrirán las puertas
sino también las ventanas y las vidas
y la carta que espero llegará
y la leeré seis o siete veces
y las malas noticias de los diarios
no alcanzarán a cubrir las buenas nuevas
y la que quiero
pensará en mi hasta conmoverse
y lo que es muchísimo mejor
no solo, yo muchos otros también
se sentirán solidarios y alegres
y a nadie le importará
que el cielo se derrumbe
y más de uno dirá que ya era hora
y mi sombra empezará a mirarme con respeto

será buena
tan buena la jornada
que desde ya
mi soledad se espanta.

Tributo a MARIO BENEDETTI